No escuches el canto de las sirenas ~ Rodolfo Sánchez Garrafa


Si bien mientras haya vida podemos abrigar esperanza, no es menos cierto que encontramos abiertas las posibilidades de ceder a la seducción de lo aparente, al encandilamiento de las luces fugaces. Quien se halle, por el contrario, consciente de su cercanía a la oscuridad inherente a todo tránsito vital, arribará al tiempo en que la vanidad queda -de una vez por todas- desnuda.
Imagen: Catrin Welz-Stein

NO ESCUCHES EL CANTO DE LAS SIRENAS

Al ver cruces por doquier
en un campo que puede no ser santo
somos cual maduro trigo ante el segador
que pocas veces retrocede.
No viene a nuestro encuentro
un rostro aterrador
no una densa y enigmática sombra
ni siquiera un guerrero feroz.
Un espectro apenas es
la sombra de lo que fuimos
la encargada de guiarnos desde el bosque
amurallado que nos hospeda.
La noche en que partir-hemos lo vivido
llega a pie con un ulular que anticipa
su presencia entre aullidos perrunos
que prolongan congojas inoportunas.
Entonces de cara a las cruces es preciso
desechar canto de sirenas y sones de cortejo
Solo queda abrazar nuestro árbol y hablarle
si no con palabras con silencio.
Viajeros somos entre claroscuros del entorno
A la hora de aligerar el traje ya no tiene sentido
auscultar la tierra oscura ni el cielo rasgado
en pos de más augurios.

Rodolfo Sánchez Garrafa

If you liked this page, follow us on Facebook, like us, and give us your comments. Your comments make us grow, thank you.


Si te gustó esta página, síguenos en Facebook, dános un like y tus comentarios. Tus comentarios nos hacen crecer, gracias.